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Miércoles 18 de marzo de 2026

La 'Ley Mbappé': Madrid consolida su posición como destino fiscal de referencia para inversores internacionales

La Comunidad de Madrid ha aprobado una de las medidas fiscales más ambiciosas de los últimos años en España: una deducción del 20% en el IRPF para nuevos residentes fiscales procedentes del extranjero que realicen inversiones en su territorio. Coloquialmente bautizada como ‘Ley Mbappé’ — en alusión a la llegada del futbolista Kylian Mbappé al Real Madrid —, la medida, regulada por la Ley 4/2024, de 20 de noviembre, convierte Madrid en un polo fiscal de primer orden a escala europea.

¿Qué es exactamente la Ley Mbappé?

La llamada Ley Mbappé no es un régimen especial independiente al estilo de la popular Ley Beckham, sino una deducción autonómica incorporada al IRPF de la Comunidad de Madrid. Fue publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 28 de noviembre de 2024 y tiene efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2024.

En concreto, la norma permite a las personas físicas no residentes en España que establezcan su residencia fiscal en la Comunidad de Madrid deducirse el 20% del valor de adquisición de determinadas inversiones financieras de la cuota íntegra autonómica del IRPF. La deducción no tiene límite cuantitativo sobre la base de inversión, lo que la hace especialmente atractiva para grandes patrimonios e inversores internacionales.

Requisitos para beneficiarse de la deducción

Para poder acogerse a esta medida, el contribuyente debe cumplir de forma acumulativa los siguientes requisitos:

1.No residencia previa

El contribuyente no debe haber sido residente fiscal en España durante los cinco períodos impositivos anteriores al cambio de residencia.

2. Residencia en Madrid

Debe adquirir la residencia fiscal en la Comunidad de Madrid a partir del 1 de enero de 2024 y mantenerla durante un mínimo de seis años.

3.Plazo de inversión

La inversión debe realizarse en el ejercicio en que se adquiere la residencia fiscal o en el ejercicio siguiente. Para valores de entidades españolas, también es válida la inversión del ejercicio anterior.

4.Mantenimiento de la inversión

Los activos adquiridos deben mantenerse durante al menos seis años. Se admite la transmisión si se reinvierte la totalidad del importe obtenido en el plazo de un mes.

5.Restricciones de participación

El contribuyente, su cónyuge o familiares hasta segundo grado no pueden superar el 40% del capital o derechos de voto de la entidad participada.

6.Paraísos fiscales

Las entidades participadas no pueden estar constituidas ni domiciliadas en territorios calificados como paraísos fiscales.

¿En qué activos se puede invertir?

La deducción se aplica exclusivamente sobre inversiones en dos categorías de activos financieros:

• Valores representativos de la cesión a terceros de capitales propios, negociados o no en mercados organizados — es decir, renta fija, bonos, deuda pública o privada, pagarés y cédulas.

• Acciones y participaciones en fondos propios de cualquier tipo de entidad, cotizadas o no, siempre que la sociedad no esté domiciliada en un paraíso fiscal y se respeten los límites de participación familiar indicados.

¿Cuánto se puede ahorrar? Un ejemplo práctico

Para ilustrar el impacto real de la medida, tomemos el caso de un inversor residente en el Reino Unido durante más de cinco años que decide trasladar su residencia fiscal a Madrid en 2025 y realiza una inversión de un millón de euros en un fondo de inversión:

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Ley Mbappé vs. Ley Beckham: claves para elegir bien

Uno de los aspectos más relevantes para cualquier no residente que contemple trasladarse a España es la relación entre ambas figuras fiscales. Aunque comparten el objetivo de atraer talento y capital extranjero, son incompatibles entre sí y responden a perfiles de contribuyente diferentes.

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Aspectos críticos y riesgos a tener en cuenta

La atractiva deducción conlleva obligaciones de mantenimiento cuyo incumplimiento puede implicar la devolución íntegra de las deducciones aplicadas, con los correspondientes intereses de demora. Los principales riesgos son:

• Traslado de la residencia fiscal fuera de Madrid antes de completar los seis años: pérdida de todas las deducciones aplicadas.

• Desinversión sin reinversión total en el plazo de un mes: regularización de la deducción correspondiente al importe desinvertido.

• Participación familiar superior al 40% del capital de la entidad participada: inhabilitación de la deducción desde el origen.

• La norma guarda silencio sobre el procedimiento de regularización en caso de incumplimiento, por lo que se aplica supletoriamente el artículo 122.2 de la Ley General Tributaria.

• La deducción no puede aplicarse conjuntamente con la Ley Beckham ni con otras deducciones autonómicas madrileñas por inversiones en nuevas entidades o en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Madrid como hub fiscal: una apuesta estratégica

La Ley Mbappé no es una medida aislada, sino la más reciente de una serie de iniciativas fiscales de la Comunidad de Madrid para diferenciarse del resto de comunidades autónomas en la captación de capital y talento internacionales. Madrid ya contaba con la bonificación del 100% en el Impuesto sobre el Patrimonio y del 99% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones entre cónyuges y descendientes directos, lo que la sitúa entre las jurisdicciones más competitivas de Europa para grandes fortunas.

Con la Ley Mbappé, la Comunidad de Madrid da un paso más al incorporar un incentivo que combina la atracción de residencia con la inversión productiva en empresas españolas, lo que contribuye a la generación de empleo y al fortalecimiento del tejido empresarial local. El mensaje es claro: Madrid aspira a convertirse en el Dublín o el Ámsterdam de los grandes inversores en el sur de Europa.

Conclusión: una oportunidad que requiere planificación experta

La Ley Mbappé representa una oportunidad fiscal de primer orden para inversores internacionales que contemplen establecerse en España. Sin embargo, su correcta aplicación requiere una planificación previa rigurosa: la elección entre la Ley Beckham y la Ley Mbappé, el diseño de la cartera de inversión apta, la gestión del cambio de residencia y la supervisión continua del cumplimiento de los requisitos durante seis años son decisiones de alto impacto que no admiten improvisación.